001: La obsesión por la calidad

A la hora de comprar camisetas nos han vendido que una camiseta es «buena» solo si pesa mucho, pero la realidad es que ese falso premium se desmorona en el primer lavado. Para nosotros, la calidad no es un logo o el número del gramaje de la etiqueta; es cómo la prenda sobrevive al día a día y, sobre todo, cómo te hace sentir cuando te la pones.

No es cuánto pesa, es de qué está hecha. Trabajamos con algodón orgánico y tintas al agua por dos razones: ética y calidad. Mientras el fast fashion inunda las calles con tejidos químicos que pierden la forma, nosotros apostamos por fibras que respiran para que el diseño sea el único protagonista. Las camisetas son nuestra herramienta más accesible y potente para vestir a nuestros vecinos y proyectar nuestro mensaje.

El problema de la ropa en masa es que está hecha para un «estándar» que no existe. En Badaloners buscamos un fit real, usable; que te sirva para entrenar, para ir al centro o para el día a día en el barrio. No hacemos ropa para que la tires el mes que viene; queremos que sea esa prenda que siempre coges del armario porque sabes que encaja con todo y se convierta en tu favorita.

Esto no va de seguir tendencias, va de identidad. Nos decían que nadie estaba orgulloso de dónde vivía, que nadie se pondría «eso». Pero resultó que nuestra gente tiene más amor por su barrio que muchas instituciones. Badaloners nació para que nuestras camisetas hablen por nuestra gente. Eso es lo que nos flipa de todo esto.